miércoles, 4 de marzo de 2015
SONES DE TARIMA
jueves, 5 de agosto de 2010
REGION CENTRO DE NUEVO LEON
UBICACIÓN GEOGRAFICA DEL ESTADO DE
NUEVO LEON
El estado libre y soberano de Nuevo León (desde 1824) es uno de los 31 estados que junto con el Distrito Federal conforman las 32 entidades federativas de México.
Al norte colinda con los Estados Unidos de Norte América, al este con Tamaulipas, por el oeste Coahuila y Zacatecas, San Luis Potosí, es su vecino del sur.
Posee una extensión territorial de 64 555 km2, ésta extensión lo coloca en el lugar décimo tercero del país, el estado está dividido en 51 municipios, uno de ellos es Monterrey, su capital.
NUEVO LEON
ALGO SOBRE SU NOMBRE
En el año de 1557 el capitán Alberto del canto, descubrió el valle de la Extremadura, donde hoy está Monterrey, y estableció en el mismo año el pueblo que llamó Santa Lucia.
En 1582 Luis Carvajal y de la Cueva, en lo que fue Santa Lucia, fundó la villa de San Luis Rey de Francia (segundo nombre de lo que ahora es Monterrey).
El 20 de septiembre de 1596, Diego de Montemayor fundo la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey, en donde había estado Santa Lucia y la villa de San Luis.
Durante la conquista, los españoles nombraron a las tierras del actual estado de Nuevo León como: Nuevo Reyno de León en recuerdo y honor del Reyno de León de España.
BAILES Y RITMOS MUSICALES DE LA REGION CENTRAL DE NUEVO LEON.
De Europa llegaron a finales del siglo XIX y durante la época porfiriana varios ritmos musicales que fueron del gusto de la clase media, la burguesía y la afectada aristocracia. Entre ellos citaremos: el rigodón, las cuadrillas, la mazurka, la contradanza, la galopa, el vals, los lanceros, la redova, el schotís, la polka, etc., ritmos que recorrieron los salones, patios y casinos de nuestro país.
Estos ritmos tenían características muy particulares:
El Rigodón.- Fue un baile popular de la Europa de los siglos XVIII y XIX, introduciéndose en los grandes salones. Se bailó en grupos con un número para de parejas, interpretándolo con sencillas figuras. Sería el principio y la base de la cuadrilla.
La Cuadrilla.- Fue un baile de figuras provenientes de los bailes aldeanos del final del siglo XVIII y luego de gran popularidad en el siglo XIX al introducirse en los grandes salones con un “X” número de parejas por pares, formando un cuadro en cuyos vértices se colocaban éstos.
Enloquecía la vertiginosidad del vals (ritmo que no ha decaído nunca y ha llegado a nuestros días), muy popular en toda Europa, sobre todo el vienés ya que fue probablemente el más famoso de todos los bailes de salón, interpretándolo en parejas individuales, que se deslizaban a través de una serie de vueltas graciosas y en remolino vertiginosamente. En el vals vienés, las parejas giran en una sola dirección. En México, el vals se hace romántico y se ejecuta un poco más lento y con algunos remates. Al llegar a América rápidamente se popularizó y se hizo característico.
Muchos competidores de la localidad compusieron valses que emularon el buen gusto de las diferentes clases sociales, de entre ellos, el vals “Salvador” que hoy hace llorar a nuestros abuelos, bisabuelos y gente de más de 80 años; es como un himno que les recuerda el antaño de sus costumbres, familias, kermeses, saraos, etc., de fines del siglo pasado y principios de éste, recordando estudiantinas de varones, de las damitas (con arpa, violines, mandolinas y guitarras), orquestas de clase media y grandes y refinados conjuntos orquestales, todos regiomontanos.
La Mazurka.- Fue baile popular polaco, con ritmo de ¾, que siendo del gusto de la sociedad en el siglo XIX evolucionó hacia los grandes salones. Este ritmo sin tener los giros vertiginosos del Vals, sí fueron característicos su elegancia, ampulosidad y deslizamientos; de entre las Mazurkas llegadas de Francia, “La Varsoviana” fue el ejemplo típico amén de hacerse muy popular en toda la República.
Como es de entenderse, la Mazurka en la aristocracia se hace presente en las actitudes, meneos y evoluciones sumamente afectadas y sobrias. En la clase media y sobre todo, en el populacho; su interpretación es más libre, fastuosa y sin afectamientos. Los compositores locales de aquel entonces, compusieron varias, pero al respecto de “La Varsoviana”; tuvo características muy singulares en la sociedad regiomontana y en la burguesía y clase media, trascendiendo al populacho, adquiriendo sus modificaciones, todo esto afectó a la sociedad texana que tenía amplios nexos con Nuevo León.
La Contradanza.- Baile de salón proveniente de los bailes aldeanos, también de finales del siglo XVIII, y luego en gran auge en el XIX. Ejecutado por número par de parejas colocadas en dos líneas una frente a la otra, formando complicadas figuras, siendo de gran atractivo y diversión.
Simultáneamente aparecen “Los Lanceros”, que no es otra cosa sino una cuadrilla ceremoniosa y austera hecha para que los militares la pudieran ejecutar y tomar parte en ella danzando con elegancia y distinción, ya que sus movimientos estaban ajenos a cualquier meneo que afectara la autoridad, severidad y compostura propia de los militares.
Todos estos bailes de salón eran pretexto para que señores, damas, jóvenes y señoritas se reunieran en salones y casinos, encabezados por un instructor (muchas veces proveniente de Europa) que previamente reunía a esta gente para entretenerlos, enseñarlos y así aprendían y gustaban de estos bailes para lucirse en los grupos que tomaban parte en aquellas grandes ocasiones sociales y competiciones.
Las danzas y bailes antes mencionados, resultaron del gusto de la sociedad nuevoleonesa, quizá por sus antecedentes raciales y étnicos, adoptaron una característica propia y peculiar, imprimiéndosele un carácter jocoso y ritmo excesivamente marcado, producto de la mofa que el pueblo mexicano que vivió la marginación y prohibición para participar de las fiestas aristócratas realizo hacia los europeos.
La Polka, La Redova y el Shotís, son ritmos que se han considerado como géneros distintivos del norte del país y específicamente de Nuevo León.
LOS RITMOS NEOELONESES
El mas destacado folklorista del estado de Nuevo León, el profesor Jesús Daniel Andrade González (nacido en la ciudad de Puebla de los Ángeles el 27 de septiembre de 1927), documentó cuatro ritmos que fueron los que se aclimataron en tierras mexicanas del norte México, fueron adoptados y adaptados al mismo tiempo, incluso son el resultado de la fusión de dos o más ritmos traídos a nuestro país por los colonizadores europeos. Son bailes que muestran un carácter festivo, de galanteo y como tal, son interpretados y ejecutados en las fiestas de carácter social.
El Shotís
Es una transformación de la antigua danza escocesa, que se ejecutaba en compás de cuatro tiempos al igual que este baile; era bailado de manera diversa, los Ingleses lo bailaban saltando, mientras que los Alemanes lo hacían deslizándose como si valsearan.
Su compás musical hace de sus movimientos un baile suave, elegante, con secuencias elaboradas pero sencillas; es un baile de pareja que se comunica con un contacto directo, bailan frente a frente tomados de la mano y del antebrazo al mismo tiempo.
Entre el repertorio musical del shotis, quizá el más conocido de la región central de Nuevo León es el “Cerro de la Silla” de la inspiración de Antonio Tanguma y entre otros podemos mencionar: Monterrey de mis amores, El pedacito, Mi general Bonifacio, Florecita, etc.
La Redova
Fue un ritmo de la región de la Bohemia, es una amalgama de Vals y Mazurka, se escribe en un compás de 3/4 que aún siendo popular y folklórica, invade los salones de la sociedad, bailándose con más sobriedad en el siglo XIX. Llega a América, se populariza y cae en desuso, pero fue en el gusto popular, en donde encuentra mejor acomodo y proyección.
Al igual que el shotis, es un baile de pareja, con contacto directo, pero a diferencia del shotis la redova tiene una expresión corporal más enérgica, en su interpretación dancística se muestran movimientos más vigorosos donde ya se incluyen algunos zapateos y vueltas con más velocidad que el shotis.
Algunos ejemplos de la redova: San Roberto, Cascada, De China a Bravo, etc.
La Polka
Es original de Bohemia, y llegó con los mercenarios austro-húngaros que llegaron a Nuevo León en la invasión francesa de 1847. Tiene un compás binario, es decir de 2/4.
Danza alta de la región de Bohemia, al pasar a los salones aristócratas, adquiere sobriedad en el siglo XIX y sus característica principal es su compás binario, con ejecuciones de vueltas y sobre todo, el movimiento de punta y talón.
"La Polka en Checoeslovaquia adquiere características que pasan a la polka Autro-Húngara, de ahí a la Alemana, luego a la Francesa. Es muy notable la influencia de los mercenarios austro-húngaros, "Zuavos", y los soldados franceses, en este ritmo que trajeron a Nuevo León".
Destacan en ella, los movimientos de "punta y talón", carretillas, pespunteados y entrecruces rápidos y giros bruscos y marcados al estilo europeo. Todo esto fue modelado por el norteño nuevoleonés, dándole una peculiar característica, por ejemplo: Una polka muy tradicional de Checoeslovaquia, "Clarinetes Calientes”, su melodía es utilizada para bailarla al gusto de Nuevo León, pero a ésta, los músicos le hicieron variaciones y se convirtió en una de las polkas tradicionales nuestras.
Entre las polkas mas conocidas: Evangelina, Aurora, Blanca Nelly, monterrey, etc.
Huapango norteño
Llamado en algunas partes también Zapateado repiqueteado o jarabeado nuevoleonés, por la característica del ritmo antes nombrado, por el estilo y sobre todo, por las pisadas que tiene este bailable.
Musicalmente hay cierta característica que el ritmo de huapango nuevoleonés, defiere del huasteco y es aquí que se interpreta con aire o ritmo binario; armónicamente el bajo sexto tiene una amplia gama de contrapunto singular que adornan a la melodía o melódica repiqueteante del acordeón de botones (o en su fase antigua, el violín norteño), en el caso del violín, hay mucha diferencia con el violín llamado "violín huapanguero" de la huasteca, ya que el norteño de Nuevo León no tiene el juego de articulaciones, y picados, estacato, ni el chicoteo, además el bajo continuo (musicalmente se dice) de contrabajo o "tololoche" acaba de redondear lo característico de la entidad nuevoleonesa. En la melódica cantada (aunque son escasos los huapangos cantados en Nuevo León), no tiene, ni usan, el falsete huasteco, ya que cambiaron el sentimiento característico y se regionalizó.
Regularmente el ranchero de Nuevo León en los bailes pedía al conjunto regional un jarabito o jarabeado o un zapateado repiqueteado, y era cuando los músicos ejecutaban este ritmo, imprimiéndole su carácter su idiosincrasia y su sentimiento; adquiriendo una personalidad musical propia de esta región. De entre muchos huapangos podemos nombrar a:
"De Marín a Zuazua" , "Ruperta" , "Pavido Navido" , "El Lucero" , "El Mezquitón" , etc.
Autores: R. Sáenz, Cruz González de la Garza, Adolfo García, Juan López, E.S. Longoria, C. Ibarra, Tony de la Rosa, Rafael Silva (El Canario), Rogelio Gutiérrez y Antonio Tanguma.
Ejecutantes: R. Sáenz, Juan López, Tony de la Rosa, Rogelio Gutiérrez, Antonio Tanguma, Rafael Silva (El Canario) y otros.
LOS INSTRUMENTOS Y CONJUNTOS MUSICALES
Al hablar de las dotaciones instrumentales en Nuevo León, Raúl García Flores, en las notas que publica en el disco número 29 de la fonoteca del INAH, nos dice:
“ La tipología musical distingue dos campos, cuya diferencia no estriba tanto en el repertorio como en el conjunto instrumental y la técnica empleada el primer campo es el llamado “de rancho”, “de antes” o “de los abuelitos”; este conjunto se caracterizó por el uso dominante de cuerdas: violín, guitarras, bajo sexto, contrabajo o tololoche y hasta los años 50 el arpa. . . Algunas posibilidades de combinación son las siguientes: violín, saxofón y bajo sexto; dos pistones (trompetas), dos guitarras y contrabajo, violín y guitarra o el inmortal conjunto propuesto por los Mier, Montañeses del Álamo, integrado por violín, flauta, saxofón, guitarra y contrabajo. Puede decirse que el conjunto de acordeón y bajo sexto que distingue a la música norteña es una abreviación de la anterior orquesta.
La introducción del acordeón, fruto de la industria extranjera se produjo a principios del siglo XX incorporándose de inmediato a la interpretación regional, si bien su auge se observa hasta la década de los años 40, cuando desplazó a otros instrumentos melódicos. “
ATUENDO TRADICIONAL DE LA REGION CENTRO
LA MUJER
El profesor Daniel Andrade dejó en su obra “Hechos y Testimonios de Nuevo León” , ocho bocetos del diseño del atuendo representativo de Nuevo León para la mujer y los describe de la siguiente manera:
“En la mujer, el vestido guardaba características del municipio donde vivía, pero en general, se componía de dos piezas; falda y blusa. La blusa es de color blanco y se confecciona en tela suave y fresca como el dacrón. La pechera es alforzada (con pliegues) y en la parte superior lleva guipiure (encaje sin malla), el cual también se aplica en el cuello, que es alto. Las mangas son abullonadas (anchas y esponjadas), llevan alforzas en la parte frontal, mismas que nacen en el hombro y van hasta la mitad del antebrazo, pues terminan con puño largo que también deben adornarse con guipiure o espiguilla.
La falda se elabora en casimir, paño de lana, gabardina o poliéster, en colores oscuros o en tonos pastel. Su corte es a base de doce cuchillas con seis pliegues escondidos (pastelones); lleva seis grecas formadas con espiguilla o cinta abarrotada (corrugada) y termina el adorno con grandes botones del mismo material de las grecas. Debe cuidarse la disposición de los colores en la confección del traje.
El traje se acompaña con botas o zapatos que pueden ser de color blanco o negro.
La bailadora lleva en su cabeza un peinado en forma de cebolla y dos peinetas de cada lado”.
EL HOMBRE.
El profesor Daniel Andrade dejó en su obra “Hechos y Testimonios de Nuevo León” , dos bocetos del diseño del atuendo representativo de Nuevo León para el hombre y los describe de la siguiente manera:
En el caso del varón, usa su "texana" (sombrero de fieltro fino), pantalón de dril o casimir de colores caqui, gris o café y calza botín, camisa blanca, la cual podía ser también de dril en dos colores o a cuadros, su imprescindible paliacate o mascada fina anudada al cuello para protegerse del sudor, porta con orgullo su "cuera" de gamuza, gamucina o carnaza, de largos y angostos flecos por la influencia de las incursiones "apaches" y como un adorno singular, ancho cinto con hebilla o gran hebilla cincelada de plata, acero y cobre o plata y oro.
Aparte de la "texana" de fieltro se usó la "guaripa" de lona engomada o barnizada, y por la región de Galeana y Linares se acostumbró un sombrero que lo surtían de San Luis Potosí a principio del siglo, que le decían de "tule", y usaban un pantalón semejante al caporal con una aletilla y una camisa semejante al tipo filipina con alforza y tarugo, botín fuerte ranchero.
CONCLUSION
Es indiscutible la limitada información que se puede recopilar sobre bailes que ya están en desuso (a diferencia de los ritmos que aun están vivos) y aunque es muy valiosa la información que nos dejo el profesor Jesús Daniel Andrade González, también encontramos trabajos que realizan los maestros de danza de nuestros días, inyectados con una buena dosis de creatividad e innovación y en muchos casos, seguramente, con nueva información digna de creerse; lo que puede resultar complejo es lograr discernir la información para encontrar la diferencia entre lo tradicional y lo creativo en el caso de los bailes de la región central de Nuevo León.
Es necesario brindar a la juventud que se acerca al maravilloso y extenso mundo de la danza tradicional mexicana, los elementos que le permitan analizar, valorar y formarse un criterio propio sobre lo que baila, pero sobre todo mostrarles el camino por donde pueden iniciar su propia búsqueda.
PROFESOR JORGE SANCHEZ CLELO
BIBLIOGRAFIA
Montes jóvenes sobre la antigua llanura
Monografía estatal SEP
HECHOS Y TESTIMONIO DE NUEVO LEON
Jesús Daniel Andrade González
Escuela de Artes Escénicas
Universidad Autónoma de Nuevo León.
DANZAS Y BAILES
Francisco Javier Sánchez López
DISCOGRAFIA
Tesoro de la Música Norestense
Fonoteca del INAH vol. 29
Notas de Raúl García Flores
INFORMANTES:
Profesor Jaime Guerrero Hernández
Profesora Lorena Guerrero Hernández
XXII CONGRESO DE LA A N M D P M AC.
NUEVO LEON 1994
RECOPILACION
PROFR. JORGE SANCHEZ CLELO
jueves, 13 de mayo de 2010
DANZA DE TECUANES

PRESENTACIÓN
Al pensar en la investigación y montaje de la danza de TECUANES, fueron tres los objetivos que me propuse alcanzar:
El primero, conocer más sobre las danzas poblanas; no podemos restarle mérito ni belleza a las danzas del resto del país, pero si podemos darle el lugar que merecen las danzas de nuestra entidad.
El segundo, combatir el concepto de que sólo aquellas danzas que muestran un alto grado de dificultad en sus pasos y coreografía, una gran inversión en vistosos atuendos con pedrería y pluma, o con grandes dotaciones instrumentales son dignas de mirarlas y extraerlas del pueblo para darlas a conocer.
Y el tercero, sensibilizar a la juventud poblana y motivarla para despertar en ella el interés por la cultura estatal y a partir de ella mirar hacia las expresiones de nuestra nación.
La danza de tecuanes de AmatitlÁn de Azueta, junta auxiliar del municipio de Acatlán de Osorio, goza de un gran valor cultural y tradicional; Don Alfonso López Márquez y su grupo de danza de Tecuanes, guardianes del conocimiento y la expresión cultural del sur del estado de Puebla, nos brindan su amistad y conocimiento para presentar: La marcha, El punta pie y El corral.
Profr. Jorge Sánchez Clelo.
UBICACIÓN GEOGRAFICA DEL ESTADO DE PUEBLA
El estado de Puebla es una de las 32 entidades federativas que integran la república mexicana, se localiza en la parte centro-este del territorio Mexicano.
El estado de Puebla tiene una superficie de 34 072 kilómetros cuadrados, ocupando así el lugar No. 21 en extensión.
Colinda al norte y este con el estado de Veracruz, al sur con Oaxaca y Guerrero y al oeste con Hidalgo, Estado de México, Tlaxcala y Morelos.
Al igual que el resto de los estados de la República Mexicana, el estado de puebla se divide en municipios y cuenta con 217, de los cuales Acatlán de Osorio es uno de ellos.
MUNICIPIO DE ACATLAN DE OSORIO
Está situado a 1,200 metros sobre el nivel del mar a los 18 grados, 11 minutos 30 segundos Latitud Norte, y a los 98 grados 2 minutos 30 segundos Latitud Occidental del Meridiano de Greenwich.
Acatlán se ubica en la llamada Mixteca Poblana, que a su vez es parte de la llamada mixteca baja y de todo ese señorio llamado MIXTECAPAN.
El líder y gobernante del MIXTECAPAN era Mistecatl, y debido a su nombre, se le llamó a toda la tierra que él gobernó “ Mistecapan” derivando con el paso del tiempo a Mixteca.
El nombre original de lo que hoy conocemos como Acatlán, fue: Yuta Tixaa, o Yucu Yuxi.
La historia prehispánica de Acatlán se liga con la de los Aztecas, ya que invadieron el “Mixtecapan” y dejaron la influencia de su cultura y de su lengua; la palabra ACATLAN está formada por dos voces de origen náhuatl: ACATL, que significa caño o carrizo, y la terminación TLAN, que quiere decir: Junto o cerca; por lo que la palabra ACATLAN, atendiendo su etimología es “Lugar situado junto o cerca de caña o carrizo.”
Acatlán fue nombrado Villa el 16 de abril de 1847, llamándole oficialmente, “Villa Franca de Acatlán,”algunos textos señalan que fue elevada a la categoría de ciudad por Decreto de 31 de marzo de 1883, y otros indican que fue el día 3 de Abril de ese mismo año, siendo Gobernador Constitucional del Estado el Sr. General de División Don Juan N. Méndez.
Se le conoce con el nombre de Acatlán de Osorio; en memoria del Sr. Coronel Don Joaquín Osorio, que sucumbió al golpe de las balas del partido conservador, en la guerra de Reforma, en un lugar conocido con el nombre de: “Loma del Comal”.
Actualmente, la ciudad de Acatlán, Pue., es cabecera del municipio del mismo nombre. Se localiza al sur del estado de Puebla a 154 kilómetros, de la capital del estado. Su principal vía de comunicación es la carretera intercontinental México-Oaxaca-ciudad Cuauhtémoc.
También se conoce con el nombre de Acatlán a un extenso distrito que se localiza en la parte sur del Estado de Puebla y está considerado como pórtico de la Mixteca Poblana, está limitado al Norte por el distrito de Tepexi de Rodríguez; al Sur y al Este por el estado de Oaxaca y el Este por los Distritos de Izúcar de Matamoros y Chiautla de Tapia.
Este Distrito Judicial, es a la vez Distrito Fiscal y forma parte del noveno Distrito Electoral del Estado.
El municipio de Acatlán cuenta con varias juntas Auxiliares: Boquerón, Garzones, Hermenegildo Galeana, La Huerta, San Bernardo, Llamacingo, Olomatlán Y Amatitlan de Azueta.
Amatitlán de Azueta se localizada a 5 kilómetros de la ciudad de Acatlán siguiendo la carretera Acatlán - Puebla.
Según su etimología, la palabra Amatitlán se traduce como: “lugar de amates” y la asignación de Azueta se le agregó en honor al teniente Azueta. En esta junta auxiliar vive aún una combinación de manifestaciones musicales, dancísticas y de artes plásticas que dan vida a la danza de tecuanes.
DANZA DE TECUANES
En Amatitlán de Azueta como en la mayoría de las juntas auxiliares de Acatlán se baila la danza de TECUANES conocida también como TECUANIS.
En toda la región de Acatlán se le conoce y reconoce a don Alfonso López Márquez (Ponchito) como el músico y maestro de danza más viejo de los tecuanes y como maestro de la mayoría de los músicos que acompañan a otras cuadrillas de danza de tecuanes.
DON ALFONSO
(PONCHITO)
MÚSICO Y MAESTRO DE LA DANZA DE TECUANES
EN AMATITLÁN DE AZUETA
Lugar de nacimiento: Amatitlán de Azueta
Nombre: Alfonso López Márquez
Fecha de nacimiento: 13 de FEBRERO de 1936
Año en el que se inició como danzante: 1942
Año en el que se inició como músico: 1944
Año en que como músico se hace cargo de la danza de tecuanes en Amatitlán de Azueta: 1947
Su maestro de música: Sr. Matías Orta
ANTECEDENTE DE LA DANZA DE TECUANES
El origen de la danza de tecuanes es ubicado por muchos antropólogos, sociólogos y etnomusicólogos en la época prehispánica, para ser precisos dentro de la cultura Olmeca. Esta afirmación parece tener sustento, pues es por todos conocido el respeto y la veneración que los Olmecas manifestaban hacia el jaguar, aunque en ninguna cuadrilla de tecuanes se le llama así al felino que acompaña la danza, todos conocen a este personaje dentro de la danza como el tigre.
Los olmecas fueron los iniciadores del culto a los dioses de la tierra, del cielo, de la lluvia, de la astrología y de los fundamentos del calendario. La cultura Olmeca es sin duda, madre de otras culturas como la maya, la teotihuacana, la zapoteca, la de Tajín y otras”.
El tigre era el animal totémico que se encontraba espiritualmente impregnado en el pueblo Olmeca, en múltiples facetas. Llegó a ser una deidad bifurcada en la vida y en la muerte, principio dual en el ciclo de Ometéotl, ubicado en Omeyocan, lugar de la dualidad. (Concebíase la anterior dualidad como unión de opuestos como la vida y muerte, la cual se unían en una sola entidad).
En el sitio Olmeca que los investigadores denominan el “Área metropolitana”, (zona situada entre el Este del estado de Tabasco y el sur del estado de Veracruz) sobresalen los monumentos siguientes: Tres Zapotes, Laguna de los Cerros, San Lorenzo y La Venta. Los objetos más arcaicos de la cultura Olmeca fueron localizados en la costa o en los valles de las laderas de Oaxaca y Guerrero… alcanzando un desarrollo máximo alrededor de Tres Zapotes, La Venta, y siguiendo hacia Chiapas y Guatemala.
La conexión geográfica de Acatlán, con la zona Olmeca de Guerrero, es natural y riman con la misma sustancia cultural siendo ambas tierra del tigre y del sol.
Acatlán tiene impregnada la “danza del tigre” en su misma vida, quizá porque esa danza es la “poesía muda” que es parte de la vida del mixteco del Sur de Puebla.
La influencia Olmeca quedó plasmada en una amplia zona donde se venera al tigre (ocelotl) de diversas maneras y es personaje central en varias danzas como . . . .
Los Tepejuanes: estado de México.
Tlacololeros: Guerrero.
Tejorones: Costa Chica de Guerrero y Oaxaca.
Los Mechudos: San Pedro Ocotépec, Oax.
Líseres: Veracruz.
Combate de los tigres: Zitlala, Guerrero.
Kalalá: Suchiapa, Chiapas.
UNA LEYENDA SOBRE EL ORIGEN DE LOS TECUANES
Según los datos que nos brinda don Alfonso López Márquez, ésta danza se baila desde tiempos prehispánicos, la presencia de la flauta de carrizo, el tambor y el ocelotl valida en un alto porcentaje su teoría, aunque a la leyenda que nos cuenta la ubica por el año de 1800. Se dice que el pueblo mixteco vivía compartiendo territorio con los tigres, estos felinos con frecuencia atacaban al ganado y llegó el momento en que empezó a atacar a niños y ancianos; entonces el pueblo se empezó a preocupar y alarmados, se reunieron para planear la forma de acabar con los tigres.
Fueron los HUEHUES de la comunidad, es decir, los más viejos, quienes coordinaron las actividades y organizaron al pueblo, especialmente a sus hijos, para atrapar y dar muerte al tigre, todos depositaron su confianza en esos huehues “EL VIEJO LUCAS Y EL VIEJO MORANCHI”
Hijos del huehue Lucas
Netxahuacalcatla, Cuateconzingo, Tehuaxtla, Tecacoxatl, Tecama,Tlalotl, Cocomoxco, Xoxuacapa, Xiltepetla, Xantoxtla, Xixinca, Temomoxtle, Chipixtla, Temaxtle, Teopexquio, Comalpaxtle, Texoquipan, Quequexqui, Momoxco.
Hijos del huehue Morahuichi o Moranchi
Teconchi, Metlacuey, Temoxtelaco, Copaxcoya, Tomaxatlaco, Paxapa, Xicalpépetl, Xihuehue, Xicatitla, Nahuapan, Tlaxuilolco, Ohuaxtla, Tepezohuale,
Xixicoxapa, Xalcatla, Xahuitxatla, Teconcuayo.
Los huehues o viejos quienes encabezaban sendas tribus, se distinguían por el sombrero de palma con ruedo amplio y adornado de piedras raras o de lengüetas de carey.
Para defenderse o para cazar, manejaban aguerrida y magistralmente el arco, la flecha, una vara larga que terminaba en punta de piedra de obsidiana y filo cortante; no encontraban la forma de hacer frente a la amenaza y al ataque mortífero de esos animales devoradores; eran una amenaza constante y aniquiladora.
Acordaron inteligentemente acabar con los tigres diseñando tres trampas.
1. A la primera le dieron el nombre de “Trampa lobera” la cual consistía en realizar unas excavaciones; sobre ellas colocarían una especie de petate con varas delgadas y frágiles; cercarían los fosos con corrales hechos de ramas verticales en forma de estacas enterradas y cada rodeo tendría un solo ingreso; en el fondo de esa excavación colocarían un pequeño cabrito. Los tigres al mirar el cabrito entrarían al ruedo y necesariamente caerían en el fondo del pozo.
2. Al comprobar los dos huehues que el mencionado ardid no era suficientemente seguro, idearon el segundo. Abrir un camino entre la maleza de la montaña y, abriendo el paso, llegaremos a la madriguera de los tigres; estando frente a ellos, sin piedad les daremos muerte. Y sólo así podremos evitar tanta mortalidad de nuestros ganados. Para abrir ese camino, los huehues mandaron a todos sus hijos a laborar en el plan acordado y suplicaron a sus dioses que los protegieran y libraran, sobre todo, de las feroces fieras, pero resultaba muy arriesgado entrar a los dominios de los tigres.
3. A otro acuerdo llegaron por fin, acercar a un cordero que sirviera de carnada para que los tigres salieran de sus madrigueras y así poder darles muerte, pero el cordero no fue lo suficientemente rápido y fuerte para salir y los tigres se lo comieron, entonces enviaron a una vaca que era mucho más fuerte que el cordero pero también murió en las garras de los tigres, hasta que por fin se ofreció una perra a la que le llamaron “capachichona” (la que busca vida a través de la muerte) y ella sí logró sacar al tigre de las montañas llevándolo hacia los viejos, sus hijos y el resto del pueblo, quienes logran capturarlo y darle muerte.
Después de acabar con el tigre se realizó un gran festejo con música y danza, naciendo así la danza de tecuanes.
Y aunque resulta difícil ubicar el lugar de origen de la danza se dice que la danza de tecuanes se vio por primera vez en el Rancho del Guayabo, perteneciente al pueblo de Tehuitzingo, fue impulsada por los hermanos Xoloxctli quienes trajeron un maestro de esta danza del pueblo de Tepozótlan quien dejó las danza en ese lugar.
Otra versión afirma que el 15 de febrero de 1870, entre el vecindario de la Sección de San Rafael, en Acatlán, se formó una Compañía de acróbatas, que por primera vez trabajaron gratuitamente inaugurando el baile de los “Tecuanis”. El maestro instructor, de apellido Tlatelpa, era de Chinantla”.
El Sr. Jiménez Ariza, en 1975, afirmó a un relator lo siguiente:
“La Danza de los tecuanes fue conocida en el barrio de San Rafael en Acátlan, Pue., el 24 de Octubre de 1888”.
“Desde tiempos muy antiguos, se hace este baile en el pueblo, en el barrio de San Rafael, antes, los meros viejos que sabían la danza, de que yo me acuerdo eran don Manuel Palacios, don Luis Reyes y don Irineo Olmedo, ya difuntos”; Después, don Fidencio Arriaga fue el comisionado para dirigir la danza, sus compañeros de danza, ya todos difuntos, fueron don José María Espinosa, don Ambrosio Olmedo y don Tranquilino Olmedo, yo empecé a bailar en 1904. Él nos enseñó todo lo relativo a este baile a mi y a mis compañeros: Donaciano Guerrero, Juan Flores, Ignacio Flores y otros más…”
ALGO SOBRE EL NOMBRE DE TECUANES
Es común encontrar a esta danza con algunas diferencias en el nombre ocasionadas por la traducción e interpretación que se le ha dado a esta palabra, así tenemos que:
Debe escribirse “Thecuani” y que significa “Bestia que come gente”.
Siguiendo la opinión del profesor Bertoldo Vázquez, músico y maestro de la danza en Piaxtla, Pue., la palabra correcta sería Tecuani que significa “Fiera”, aludiendo indistintamente a un tigre, a un lobo o a cualquier otro animal feroz.
En la lengua náhuatl, “Thecuani”, según Guillermo Ortiz de Montellano (muy distinguido nahuatlahto) significa “El que come gente”. Las partículas componentes de esa palabra, son las siguientes: “The”, “el que”, complemento de persona indefinida; “cua”, “comer” y, “-ni”, “el que ejecuta la acción”, es decir, “Thecuani” es lo mismo que “El que come”.
El Diccionario de la real academia española define a la palabra tecuàn de la siguiente manera.
tecuan. (Del nahua tecuani, fiera). m. Hond. jaguar. 2. Méx. Animal salvaje. De esta definición se resalta que en Honduras la palabra tecuan significa “JAGUAR”, que es precisamente el felino que los Olmecas veneraban.
Según la información que aporta don Alfonso en Amatitlán de Azueta se debe pronunciar tecuan y significa “viejo”, si recordamos la leyenda, son el viejo Lucas y el viejo Moranchi quienes organizan a sus hijos para lograr la captura del tigre, al mencionar la palabra en plural se dice TECUANES, es decir VIEJOS.
Al parecer todas las opiniones tienen un punto de apoyo sólido y con fundamento, en mi opinión la diferencia entre tecuan o tecuani solo obedece a una variante dialectal de la lengua nahuatl, pues los elementos de la danza, su música, sus instrumentos musicales, atuendos, máscaras y utilería son las mismas; En Amatitlán de Azueta, junta auxiliar del municipio de Acatlán se Osorio, de donde extraemos la danza, se le conoce como DANZA DE TECUANES.
LA MUSICA DE LOS TECUANES
La música de la danza de tecuanes es ejecutada por un solo músico que al mismo tiempo que hace sonar a una flauta de carrizo con la mano izquierda, con la derecha percute un tambor de doble parche que esta suspendido de la mano izquierda o que en algunos casos esta sujetado con una correa que el músico coloca al rededor de su cuello para cargar el tambor y sólo lo equilibra con la mano que sujeta a la flauta.
La flauta corresponde al grupo de los llamados instrumentos aeròfonos, de aliento, su mecanismo de funcionamiento requiere de soplar a través de una boquilla con lengüeta, llamada también espiguilla, elaborada con un fragmento del mismo carrizo.
Los sonidos se logran al abrir o cerrar los orificios de obturación localizados en la parte inferior, aumentando o disminuyendo así la presión del aliento dentro del tubo; cada flauta tiene un sonido particular que depende del largo del carrizo, de su grosor y del ancho de los orificios de obturación .
Con mucha frecuencia a este tipo de flautas se le identifica como “flauta trifónica”, pero al conocerla, escucharla y sobre todo al ejecutarla, se palpa de inmediato la equivocada aplicación del nombre si lo tomamos literalmente:
TRI = TRES, FÓNICA DERIVA DE FONO, es decir SONIDO, al unir las dos traducciones tenemos . . . . tres sonidos, pero este maravilloso instrumento alcanza a repetir toda la escala musical en más de dos ocasiones.
Actualmente el tambor que utiliza la mayoría de los músicos de esta danza es de confección comercial que se adquieren en las tiendas que venden artículos militares, los músicos lo decoran “con los colores del tigre”, es decir, todo el cuerpo o cilindro del tambor se pinta de color amarillo y con color negro se dibujan las manchas que hacen referencia al tigre.
Originalmente el parche del tambor era de piel de chivo o de algún otro animal de la región, en nuestros días es común encontrar que los tambores usan parche sintético, mismo que al ser percutido con una baqueta que tiene la punta forrada de tela y piel, produce un sonido más grave y característico de las danzas de tecuanes de la región de Acatlán de Osorio.
La estructura musical consiste en una sencilla frase integrada de dos partes que se repiten continuamente mientras dura el Son, que en el caso de la danza de tecuanes se conoce como BAILETE. La duración de los bailetes depende de la cantidad de danzantes que estén integrados a la cuadrilla y es directamente proporcional, es decir, a mayor número de danzantes, más tiempo de duración.
Los sonidos de la flauta, el tambor, los cascabeles, el zapateado y los gritos, se integran para dar vida a la música de la danza de tecuanes.
En Amatitlán de Azueta la danza está integrada de 36 bailetes algunos de ellos son:
La Marcha, el son de Cruzado, los “Hombros”, Corte de caña, las Rodillas, la iguana, la liebre, el Corral, el sembrador o punta pie, etc.
EL ATUENDO DE LOS TECUANES
El sombrero que utilizan varía ligeramente de acuerdo a la categoría del danzante. El sombrero de los dirigentes, EL VIEJO LUCAS Y EL VIEJO MORANCHI, es más grande que los sombreros del resto de los danzantes y tiene copa corta; los demás, la tienen alargada y remata en una cola que cuelga en la parte posterior del sombrero, cuyo rabo va alargándose de acuerdo a la supuesta edad del thecuani, de la punta de esta cola penden listones de colores y cascabeles, el sombrero de todos los danzantes es adornado con un listón ancho, generalmente en color rojo, en el que escriben el nombre de la comunidad de donde es originaria la cuadrilla o en el caso de los viejos escriben su nombre; la razón por la que los tecuanes o tecuanis usan cola en el sombrero es para recordar que son los hijos de los dirigentes, es decir, son sus colas. Para elaborar los sombreros usan palma que adquieren en Ahuatempan, Chila y de otros sitios altos. Humedecen la palma para poder realizar el tejido del sombrero, este está compuesto de tres partes principales: faldón, copa y cola.
El atuendo de los danzantes es un traje de vestir en color negro, es decir integrado por saco y pantalón. Este atuendo básico lo utilizan como mofa o burla hacia la gente de la alta sociedad, diciéndoles con esta forma de vestir que se divierten “a costillas de los catrines”.
Otra opinión dice que la burla era dirigida a los caporales, por su vanidad y prepotencia en el trato a los peones aun cuando eran de la misma clase social.
El saco llamado también “chamarra” es adornado con flecos de articela, listones de variados colores que se colocan en forma de moños que son acompañados de cascabeles, también utilizan la espiguilla generalmente en colores verde, blanco y rojo que delinean la parte inferior del saco o los puños de las mangas. El elemento decorativo más utilizado es la lentejuela, la utilizan para crear figuras como: cruces, flores, mariposas, rombos, letras y con ellas nombres de los danzantes o de la comunidad de donde procede la cuadrilla. La cantidad de adornos depende directamente de la capacidad económica y creativa de cada danzante.
Bajo el saco incluyen una camiseta de color blanco que puede estar adornada o carecer de detalles.
El pantalón es adornado con los mismos motivos del saco, en la parte lateral esta adornado con espiguilla, lentejuela, moños hechos con listón y cascabeles; en la parte interna de cada pierna, desde la parte baja de la rodilla hasta abajo, dejan una abertura que permite que el pantalón se abra mientras los danzantes realizan sus evoluciones.
El calzado de todos los participantes de la danza es el huarache propio de la región, el llamado huarache cruzado, elaborado con correas de piel y suela de cuero colocada sobre una suela de hule de llanta, llamado hule de avión, aunque actualmente en muchos casos están descuidando este elemento y con frecuencia se les ve danzar con zapato de vestir o zapato deportivo.
LA MASCARA
En la mayoría de las danzas es común encontrar el uso de máscaras, elementos que transforman al danzante, que en muchos casos los elevan a otra dimensión y que con frecuencia le transmiten ciertas cualidades y características del personaje que la máscara representa .
Dentro de la danza de tecuanes se presentan varios tipos de máscaras, la de las seis figuras: EL DIABLO, LA MUERTE, LA VACA, EL PERRO, LA BRUJA, EL TIGRE Y SIN FALTAR LAS BARBADAS MASCARAS DE LOS TECUANES.
Estas máscaras son elaboradas por artesanos locales como el Profesor Braulio Hernández López; la materia prima es el tronco del árbol llamado zompantli o del árbol llamado Pipi, son maderas muy suaves, ligeras y fáciles de trabajar.
LA COREOGRAFIA DE LA DANZA DE TECUANES
La coreografía guarda las características de las danzas de origen prehispánico se baila en cuadrilla, es decir en dos filas, al frente de una de ellas se encuentra el VIEJO LUCAS y al frente de la otra se ubica el VIEJO MORANCHI, detrás de ellos se colocaran sus respectivos hijos; sobre este diseño se tejen los cruces que marca cada bailete, hasta lograr que los capitanes o viejos lleguen justo al extremo opuesto del lugar donde iniciaron, en ese momento el viejo Lucas y el viejo Moranchi agitan su bandera en señal de que el bailete ha terminado, este es un detalle poco común, pues en la mayoría de las danzas los capitanes indican el final del son cuando han regresado a su lugar inicial.
LOS VIEJOS DE LA DANZA O FIGURAS
Estos son seis personajes que intervienen en la danza: la muerte, que es aliada de los tecuanes en el intento por matar al tigre, la bruja que representa al curandero del pueblo, el diablo representa al mal, la vaca es quien fue utilizada como carnada para atraer al tigre y poder capturarlo, la perra que fue quien logró engañar a la fiera y el tigre, personaje central de la danza y quien tiene la mayor jerarquía dentro del grupo de danzantes, además de ser el más hábil en la ejecución de los pasos y coreografía.
EL TIGRE
El tigre porta un traje amarillo de una sola pieza salpicado de manchas negras imitando a las del océlotl o tigre feroz y una máscara amplia semejante a la de ese felino. Además, agita un látigo o chirrión para organizar, defender y alentar a los tecuanes. El tigre u ocelotl es el alma de la danza, entre los danzantes inspira respeto y temor, es el más hábil para bailar y para manejar el látigo, chirrión o chicote. Se encarga de corregir a quienes están fuera de su alineación o a quienes no están danzando con energía y entusiasmo, si en algún
momento de la ejecución de los bailetes es necesario que un danzante salga de la fila por alguna lesión, el tigre es capaz de cubrir ese lugar pues conoce todos los sones, o en su defecto puede ordenar a otra figura para que cubra el lugar vacante.
LA MUERTE
Este personaje o figura es aliado de los tecuanes en la captura del tigre pues la intención es matarlo para evitar que siga haciendo daño, aunque dentro de la danza también es rechazada por los tecuanes por el temor que sienten de que se pueda llevar a alguno de ellos.
LA VACA
La vaca fue utilizada como carnada para atraer al tigre, para sacarlo de su hábitat y se facilitara su captura, pero no pensaron en que la vaca era pesada y lenta, fue alcanzada y devorada por el tigre.
EL DIABLO
Cuenta la leyenda que cuando los hijos del viejo Moranchi y del viejo Lucas salieron a cazar al tigre, se les apareció el diablo y provocó riñas, discusiones y todo tipo de pleitos entre ellos, disfrutando así de su maldad, fue tan grande el impacto que causo que decidieron incluirlo como personaje dentro de su representación de la casería del tigre.
LA BRUJA
Entre los mixtecos como en todas las culturas indígenas de México, existieron los magos, brujos, hechiceros o curanderos; para la captura del tigre era necesario contar con uno de ellos, pues el tigre lastimó a varios de ellos en su intento por capturarlo y la bruja se hacia cargo de brindarles auxilio y atención para sanar sus heridas.
LA PERRA
La perra “capachichona”, representa a la agilidad, rapidez e inteligencia, es quien fue enviada como carnada para atraer al tigre después del intento fallido de la vaca, logra sacar al tigre de su territorio para que por fin lo pudieran capturar los tecuanes.
ACTITUD DE LA DANZA
La actitud de los tecuanes al bailar es grotesca, es una danza que tiene como objetivo ASUSTAR. En una plática con don Alfonso mencionaba “las máscaras de los tecuanes deben ser grandes y feas para que asusten, si no asustan entonces no son tecuanes”; y efectivamente, dentro de los bailetes es común ver al tigre cruzandose entre la cuadrilla, provocando la reacción inmediata, gritos y ademanes para asustarlo y correrlo o ahuyentarlo del lugar como lo hicieron alguna vez (según la leyenda) para que no atacara a sus animales en los corrales. Estos gritos son permanentes sin que sean simultáneos, cada danzante gritará como él lo siente y en el momento que lo crea conveniente.
El zapateado es enérgico, su expresión corporal es holgada y encorvada, con movimientos propios e individuales, no militarizados como sucede por ejemplo con la danza de matlachines de Aguascalientes en la que todos los danzantes ejecutan sus movimientos perfectamente bien coordinados y precisos; sus movimientos corporales y coreográficos son acompañados de brincos, gritos y rugidos de manera permanente.
Las figuras son las encargadas de abrir espacio para que los tecuanes puedan realizar sus evoluciones libremente, para ello se valen de bromas que asustan a los espectadores, brindan el auxilio necesario para reparar un huarache, componer las amarras de las máscaras o sombreros y para hacer la parte cómica de la danza haciendo reír a quienes observan la danza.
Muerte del tigre.
La danza concluye con la muerte del tigre, al morir, es descuartizado y distribuido entre la población simbolizada por los thecuanis.
El bailete de la muerte del tigre, contiene tres cambios inconfundibles:
* Invita a los danzantes a ir a la limpia del camino que despejarán entre la montaña.
* Los danzantes simulan cortar y recoger ramas, palos, breña, ramas de casahuate, palo blanco, pepicha, tlapanchi, etcétera. Nadie flojea, hay actividad.
* Los danzantes arman dos filas, se ponen en cuclillas para ver y mirar la caída del tigre en la trampa.
Concluido el bailete de la muerte, la muerte y el tigre danzan juntos, danzan rodeando a las dos filas encabezadas por el Viejo Lucas y el huehue Moranchi.
Se prepara la emboscada. Cubierta la boca del foso con las ramas y hojarasca susodichas, todos danzan regocijadamente. Inician el rito, primero los dos huehues; luego de dos en dos, los hijos de ambos huehues; al final los dos pequeños, el Xocoyote y el Teteaxca. Al danzar, acercan al hoyo un tigrillo estofado al que le quitan las vísceras y demás entresijos y lo llenan de trapos o estopa. En la época actual en la que ya no hay tigrillos, llevan al hueco de la trampa coyotes, zorrillos, cacomixtles o al animal que rellenan con estopa como hacían en años pasados.
Nuestros abuelos y tatarabuelos creían que haciendo los actos mencionados se transformaban en “titaxqueli”, es decir, poderosos, afortunados y perdurables.
Preparada totalmente la trampa, el tigre pasa varias veces sobre la enramada de la fosa. Y cuando cree conveniente y oportuno, el huehue Moranchi manda que el ozélotl caiga en la trampa.
Todos los thecuanis, al caer el animal en el foso, agitan sus manos y lanzan gritos de alegría.
Los huehues dialogan y se ponen de acuerdo. Descuartizan al tigre y lo reparten entre los hijos, principiando por la cabeza del animal y terminan con los pies. Distribuyen las raciones de carne, designando a las personas afortunadas.
1. La cabeza para doña “Teresa”
2. Los ojos para los “Flojos”
3. Las orejas para las “Viejas”
4. La trompa para las “Broncas”
5. Los dientes para los “Parientes”
6. La lengua para las “Rengas”
7. El pescuezo para los “Presos”
8. Los brazos para los “Flacos”
9. El pecho para don “Lencho”
10. Las costillas para las “Tortillas”
11. El corazón para “Sansón”
12. El bofe para don “Onofre”
13. La asadura para el “Señor Cura”
14. Las tripas para la “tía Lipa”
15. Los riñones para los “Mirones”
16. La cola para la “tía Bartola”
17. Las piernas para las “Tiernas”
18. Las patas para las “Chatas”
19. Los dedos para “don Lelo”
20. Las uñas para las “Concuñas”
El cuero para los “Thecuanieros”
FECHAS EN QUE SE BAILA LA DANZA DE TECUANES
En Amatitlán de Azueta la danza se presenta con especial fervor el día 13 de junio en honor a San Antonio de Padua, pero también se le puede ver el 12 de diciembre o en cualquier otra fecha que el grupo de danzantes sea invitado para acompañar a una procesión o peregrinación, levantada o acostada del niño Dios, y ocasionalmente bailan cuando reciben a algún visitante distinguido.
CONCLUSIÓN
Los objetivos planteados al iniciar este trabajo serán alcanzados no en el momento de hacerse acreedor a un premio, cualquiera que sea como resultado de un concurso, sino en el momento de descubrir que la danza de TECUANES y la región en la que se conserva, existe en la mente y corazón de quienes la observaron en su ambiente natural, de quienes la hicieron suya conociendo su música escuchando a don Alfonso López Márquez, de quienes son capaces de entender que la danza evoluciona constantemente, de quienes son capaces de agradecer el haberla conocido, de quienes fueron capaces de amarla a través de la observación o del movimiento corporal, el lenguaje de los admiradores de la danza tradicional Mexicana.
Jorge Sánchez Clelo.
BIBLIOGRAFÍA
PUEBLA
HISTORIA Y GEOGRAFIA
SEP
DANZA DE LOS TECUANIS EN YUCU YUXI
SENEN MEXIC
MUNICIPIO DE ACATLAN
CIEN AÑOS EN LA HISTORIA D UN PUEBLO
CORRO ARENAS DANIEL
AYUNTAMIENTO MUNICIPAL 1983
Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
INFORMANTES:
PROFR. BERTOLDO VAZQUEZ REYES
MUSICO Y MAESTRO DE DANZA DE TECUANES EN PIAXTLA, PUEBLA.
PROFR. VICTOR MARROQUIN CRISTÓBAL
INVESTIGADOR Y MUSICO DE LA DANZA DE TLACOLOLEROS DE CHICHIHUALCO, GUERRERO.
LOS INSTRUMENTOS MUSICALES EN MÉXICO
JAS REUTER
SR. ALFONSO LOPEZ MARQUEZ
MUSICO Y MAESTRO DE LA DANZA EN AMATITLAN DE AZUETA, ACATLAN, PUEBLA.
SRITA. MARIA ELENA LOPEZ
CAPITANA DE LA DANZA DE TECUANES DE AMATITLAN DE AZUETA.
RECOPILACIÓN:
VISITAS DE CAMPO: 1997-1998- 1999- 2005-2006
GRABACIONES DE AUDIO (ENTREVISTAS Y MÚSICA)
ADQUISICIÓN Y EJECUCIÓN DE INSTRUMENTOS MUSICALES (FLAUTA Y TAMBOR)
PROFESOR: JORGE SÁNCHEZ CLELO